El río Tuo no pasa junto a Fenghuang: lo sostiene. La cabecera del condado, la ciudad de Tuojiang, se sitúa en el meandro del río, y el trazado del casco viejo mete el agua dentro de sí —el plan incorpora el flujo natural del río en lugar de pelearse con él— y los edificios del barrio viejo se alinean a ambas orillas. El cruce que sostiene el paisaje urbano es el Hongqiao, un puente cubierto de viento y lluvia cuya torre se alza sobre la corriente, catalogado entre los núcleos del casco viejo junto con las torres de la ciudad, las casetas de las puertas y las casas de las familias ilustres del pueblo. Los ríos aquí son vecinos de trabajo, no decorado. A finales de junio de 2020 una sola tormenta de una tarde dejó 112,5 milímetros de lluvia sobre la cabecera del condado; al anochecer, las carreteras del paisaje ribereño a lo largo de ambas orillas del casco viejo estaban bajo el agua y costaban de recorrer, y el pueblo había recibido otro recordatorio de que un asentamiento en un meandro se sostiene en los términos del río. La inundación de julio de 2014 ya había dañado el pueblo antes de aquello. Entre tormentas, la misma agua corre verde y lenta bajo el puente, que es la imagen que hizo famoso al pueblo: un río usado como calle, y una calle que ha aprendido a esperar al río.
Del diario
Una ciudad amurallada sobre un meandro
Antes de ser una postal, Fenghuang era una guarnición de seis mil residentes y ocho mil soldados, y el río Tuo sigue recorriendo el centro de la ciudad. Su categoría 5A, su tren magnético y sus inundaciones pertenecen al mismo siglo.
En la misma ciudad · Xiangxi (湘西) ↗El meandro del río
La ciudad vieja amurallada
El pueblo fue una dirección de soldado antes de ser una postal. Hasta 1913 se llamaba Zhen'gan, y bajo los Ming y los Qing fue la ciudad amurallada de Wuzhai: sede de un general al mando y del circuito militar que gobernaba el suroeste de Hunan, recordada por una frase de la época Qing como guarnición fronteriza de seis mil residentes y ocho mil soldados, que se hizo rica y ajetreada en el siglo XVIII. El propósito de la muralla mira todavía hacia fuera. La Gran Muralla del Sur, la fortificación que los Ming levantaron a través de estas colinas para proteger los asentamientos han de los ataques miao, está en este condado, y Fenghuang era el centro del país que esa muralla intentaba partir. Ese país se resistió: el pueblo fue el corazón de la rebelión miao de 1854 a 1873, cuyo fracaso dispersó una diáspora miao por el Sudeste Asiático, y más de la mitad de los habitantes del pueblo pertenecen hoy a las minorías miao y tujia. Los miao de aquí son en su mayoría xong —los miao rojos de las viejas clasificaciones por color, la rama occidental de un pueblo repartido por las montañas del sur—; buena parte del tejido que hoy fotografían los visitantes se levantó en 1704 y después sobre la retícula de los soldados: torres de puerta, calles rectas de comercio y las mansiones de las familias que enriqueció la economía de la guarnición.
Una ciudad bajo presión
La fama llegó en este siglo y se instaló para quedarse. El casco viejo entró en la lista indicativa de la UNESCO para el Patrimonio Mundial en marzo de 2008; el veredicto del escritor neozelandés Rewi Alley, que este era el pueblo más bello de China, se cita en casi todas las presentaciones; y en febrero de 2024 el área paisajística obtuvo la categoría 5A, la máxima nacional. Los visitantes vienen por la imagen del río y se quedan en las callejones donde vivieron los escritores del pueblo: la casa de la infancia de Shen Congwen, el autor moderno cuya ficción hizo legible el occidente de Hunan para el resto del país, es una parada catalogada, y el pintor Huang Yongyu nació también aquí. El transporte construido para las multitudes es moderno de una manera muy concreta: una línea magnética inaugurada en 2022, que va de la estación de tren de alta velocidad al jardín del folclore en el borde del pueblo, una demostración tecnológica desplegada como lanzadera turística. Lo que la presión le cuesta a un pueblo vivo no lo registran las placas. La cabecera del condado sigue administrando un condado de montaña de unos 363.000 habitantes, las inundaciones de 2014 y de 2020 mostraron que el voto del río sigue contando, y la conservación que mantiene las callejones fotogénicas es también lo que cada mañana empuja el comercio de un condado entero hacia fuera de las murallas.

