Siete árboles y un nombre Mengding tiene cinco picos, y el más alto es el Shangqing. La tradición dice que un monje llamado Wu Lizhen llevó semillas de té y plantó siete árboles allí. El relato lo repite un reportaje del propio Ministerio de Agricultura, pero se presenta como tradición, no como un registro fechado. Lo que sí está documentado es la larga relación de la montaña con el té: los cinco picos, la fuente con nombre, la idea de que este fue el primer lugar de Sichuan donde se cultivó té a propósito.

De siete árboles a un jardín de tributo En la época Song, los siete árboles del Shangqing fueron tratados como algo extraordinario, y su té se enviaba a la corte. Se construyó un cerco de piedra a su alrededor y se llamó Jardín Imperial del Té. La expresión importa porque separa dos cosas: una planta viva y una pretensión política. El jardín es una parcela pequeña, no una gran finca. Su importancia venía del relato de los siete árboles y de la disposición de la corte a aceptar aquel té como tributo.

Los escalones siguen siendo un camino La ruta del té y los caballos cruzaba esta montaña, y un tramo de escalones de piedra sube todavía entre las terrazas de té. En primavera, las recolectoras trabajan los arbustos y toman los brotes jóvenes que se convertirán en Mengding ganlu. El té es verde, bien enrollado y de aroma ligero. La montaña no es un museo del té: es un paisaje en uso, con caminos, cobertizos y piedra mojada. La mejor visita es un paseo, no una cata, porque la pendiente explica por qué el té se recoge a mano.