El Archivo de Harbin fecha la Calle Central en 1898 y señala que primero se llamó Calle de China. A medida que Harbin creció, se convirtió en una de las rutas comerciales más concurridas de la ciudad; en 1925 recibió el nombre de Calle Central. Hoy, la vía sigue conectando el monumento de control de inundaciones del río Songhua con la calle Jingwei y recorre la ciudad antigua con un largo frente comercial. Su historia puede leerse a dos escalas a la vez: el nombre que cambió junto con la ciudad y la superficie de piedra que permanece bajo los pies.
Del diario
La Calle Central de Harbin y su calzada de bloques de piedra
Una calzada de piedra y el nombre de una calle fechado en 1925 recorren la trayectoria de la Calle Central desde sus orígenes hasta convertirse en hito peatonal.
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Por qué importa el pavimento
El Archivo de Harbin registra que la calzada de bloques de piedra tiene 10,8 metros de ancho dentro de una calle de 21,34 metros. Bajo los pies, los bloques repetidos enlazan un escaparate con el siguiente y dan continuidad a la calle aunque los edificios cambien de época y estilo. Un inventario arquitectónico provincial describe influencias europeas, rusas y japonesas en la calle principal y sus vías laterales; la superficie de piedra ofrece un suelo compartido a esas fachadas distintas.
Una calle reconvertida para caminar
Harbin designó la Calle Central como vía protegida en 1986. Tras una reconstrucción de diez meses, reabrió como calle peatonal en junio de 1997. El cambio dio un nuevo ritmo público a una antigua ruta comercial: en vez de ver pasar la manzana desde un vehículo, los visitantes avanzan al paso de puertas, ventanas y piedra. Al recorrerla de un extremo a otro, el pavimento se convierte en una línea temporal de una vía que ha cambiado repetidamente de función sin dejar de formar parte de la ciudad.

