Una propuesta de 2019 para proteger los edificios históricos de la Calle Central destaca tres conjuntos residenciales en los números 10–36 de la calle Daan. La propuesta los identifica como antiguas residencias de expatriados rusos, construidas en 1917 y 1925 con ladrillo y hormigón y en estilo ecléctico. Su dirección queda fuera de la amplia fachada comercial de la Calle Central, y desplaza el relato de tiendas y hoteles hacia las casas que hicieron del distrito circundante un lugar para vivir.
Del diario
Tres conjuntos residenciales de la época rusa en la calle Daan
Tres conjuntos de edificios residenciales de la calle Daan conservan un capítulo más doméstico de la ciudad ferroviaria de Harbin.
En la misma ciudad · Harbin ↗Una dirección residencial fuera de la avenida principal
Un ritmo distinto al de la Calle Central
La misma propuesta describe los edificios de la Calle Central y sus vías laterales como una mezcla de referencias arquitectónicas europeas, rusas y japonesas. Los tres conjuntos de la calle Daan forman parte de esa variedad, pero su uso residencial les da otra escala. Un escaparate se abre al flujo de transeúntes; la entrada de una casa pertenece a una ruta cotidiana más privada. Mirar la calle desde este lado permite ver la ciudad como barrio, no solo como escaparate.
Los detalles que conserva un edificio
La propuesta de 2019 registra la preocupación por las grietas y el deterioro de algunos edificios y pide repararlos. Su descripción refleja un momento del debate sobre la conservación, mientras una inspección municipal de 2024 incluyó más tarde la Calle Central entre las zonas visitadas para proteger y reutilizar el patrimonio. En conjunto, estos registros convierten la calle Daan en una pregunta concreta sobre el cuidado material: cómo mantener legibles los ladrillos, el perfil del tejado y la relación de una vivienda con la calle mientras cambia la ciudad que la rodea.