En los bordes inferiores de muchas pinturas pueden verse filas de personas ante un Buda o una imagen sagrada. Son donantes: quienes apoyaron la construcción o reparación de una cueva. Suelen ser más pequeños que las figuras sagradas centrales, pero su ropa, postura e inscripciones pueden ser muy precisas. Los patrocinadores históricos aparecen en el espacio que ayudaron a crear.
Del diario
Los donantes pintados en las paredes de las cuevas
Los retratos de quienes financiaron la construcción y reparación de las cuevas conservaron su fe y su rango dentro del santuario.
En la misma ciudad · Jiuquan ↗Una fila de figuras pequeñas
Una familia en la cueva 130
En el pasaje sur de la cueva 130, una procesión conserva los nombres de una familia de la época Tang. La figura mayor lleva el título «dama Wang de Taiyuan, esposa del gobernador», seguida por sus hijas, las damas undécima y decimotercera. Nueve asistentes completan el grupo de doce personas. La Academia de Dunhuang identifica al esposo como Le Tinggui, gobernador de la comandancia de Jinchang. Los retratos sitúan a una familia gobernante local en el pasaje hacia el gran Maitreya y unen devoción familiar con rango público.
Ropa, títulos y escala
La mujer principal de la cueva 130 es la figura mayor; sus hijas son más pequeñas y las asistentes completan la procesión. Las inscripciones identifican a las mujeres mediante títulos familiares, mientras la ropa, las joyas y los objetos que llevan distinguen sus papeles. Una inscripción posterior de la cueva 61 nombra a la princesa Li Shi de Khotan, que se casó con Cao Yanlu. Su lugar en la fila refleja los vínculos matrimoniales con los que los gobernantes del Guiyijun mantenían relaciones con cortes vecinas.
Historia familiar dentro de la imagen sagrada
En el lado sur de la entrada de la cueva 61, una reina de Khotan y una princesa de Ganzhou aparecen delante de la dama Song, madre del donante Cao Yuanzhong. La Academia de Dunhuang relaciona este orden con los matrimonios diplomáticos de la familia Cao con cortes vecinas. La princesa Li Shi, de época posterior, aparece en una fila distinta en el lado norte. Los retratos conservan alianzas regionales de varias generaciones y unen memoria familiar y diplomacia en el espacio sagrado.

