Una figura de porcelana blanca puede parecer casi sin color hasta que la luz alcanza un pliegue, la punta de un dedo o el borde de una manga. Entonces la superficie se convierte en un paisaje de sombras. Las célebres piezas blancas de Dehua recompensan esta mirada cercana: la forma lleva buena parte de la expresión que, de otro modo, aportaría una superficie pintada.
Dehua es un distrito del interior de Quanzhou, no un barrio junto al puerto. Su nombre identifica una larga tradición cerámica y también un lugar de producción contemporánea. La expresión francesa blanc de Chine, «blanco de China», se utiliza ampliamente para su porcelana blanca. Empezar por un solo objeto suele ser la mejor manera de comprender esa reputación más amplia. Basta observar cómo se ha trabajado la arcilla para sugerir algo distinto de ella misma: tela, un pétalo, una mano en reposo.

