Un fragmento compacto de té Tieguanyin cambia de forma al abrirse en el agua. La pequeña forma seca deja paso a una hoja mayor, y una taza familiar se convierte en una pista del trabajo anterior. La pregunta útil no es solo a qué sabe el té, sino cómo una hoja viva llegó a convertirse en ese producto seco concreto.
Anxi, un distrito de Quanzhou, está estrechamente ligado al Tieguanyin. El nombre puede designar un cultivar de la planta del té y también el té elaborado mediante una tradición de procesamiento oolong. Planta, lugar y proceso están relacionados, pero no son intercambiables. Una ladera por sí sola no termina el té, y un productor experto empieza con hojas cuyo estado varía. Mirar hacia atrás desde la taza reúne esas partes separadas en una sola vista sin reducirlas a una única etiqueta.

