Los animales grabados de Rutog atraen a investigadores desde hace décadas, pero la historia del arte rupestre también incluye métodos de registro e incertidumbre en las fechas. La revisión académica de Tang Longhao muestra cómo los trabajos de campo convirtieron imágenes dispersas en un tema de estudio sostenido.
Pangong Tso cruza la frontera entre India y China, pero la evaluación KBA de 2004 se centra en su extremo occidental indio. Los informes de Rutog documentan la protección de humedales en la orilla tibetana.
Manasarovar forma parte de un humedal de altura y de un paisaje de peregrinación vivo. Los datos ecológicos oficiales distinguen su agua dulce de la del vecino lago salino Lhanag-tso; los relatos de peregrinación muestran distintas formas religiosas de acercarse al agua.
El Kailash es un lugar sagrado compartido, pero no una teología común. El hinduismo, el budismo, el jainismo y el bon tibetano vinculan al monte con historias sagradas distintas, y sus peregrinos lo recorren mediante prácticas propias.
Piyang y Donggar forman un paisaje arqueológico en la cuenca de Zhada, con asentamientos, cementerios y monumentos budistas. Los restos vegetales y animales devuelven la agricultura y la ganadería a la historia de estos lugares.
Los acantilados de la cuenca de Zhada exponen sedimentos anteriores a la incisión del Sutlej. Los geomorfólogos comparan las superficies amplias y suaves con los valles profundamente cortados para reconstruir los cambios de la red fluvial del Himalaya occidental.
El historiador del arte Christian Luczanits identifica motivos florales newar y patrones textiles chinos en los murales de Tholing, y destaca cómo las decisiones locales los hicieron parte del arte tibetano.
Hallado cerca de Tholing en 2012, un manuscrito tibetano del siglo XII centra su relato en la realeza y los gobernantes, en vez de en la historia del budismo.
La capital de Guge en Zanda formó parte de un mundo más amplio en el oeste tibetano. Un estudio arqueológico de 2024 sobre Piyang-Donggar registra asentamientos, cementerios y monumentos budistas, además de indicios de cultivo de cebada y pastoreo. Las fuentes históricas sitúan el comercio y la traducción en la vida regional de Guge.
Más de mil fotografías se unieron para documentar en alta resolución la pared oriental del Templo Blanco de Tholing y reconstruirla casi a tamaño real en un museo de Jiangnan.
En la cresta de Tsaparang, en Zhada, se reúnen palacios, cuevas y monumentos budistas. Una nueva investigación arqueológica precisa las fechas de algunas estructuras y muestra cómo la capital se transformó en distintas etapas.