Una escalera de agua El valle desciende de 3.578 metros a unos 2.200, a lo largo de 7,5 kilómetros. En ese recorrido, unas 3.400 piscinas poco profundas quedan separadas por bordes de travertino. El agua pasa sobre cada borde, pierde dióxido de carbono y deposita carbonato cálcico, de modo que las barreras crecen lentamente hacia arriba y hacia los lados. Las piscinas no son estáticas: se llenan de sedimentos, cambian de forma y a veces desaparecen. El color procede del fondo mineral, de la profundidad y del cielo, no de tintes ni pinturas.

La montaña de arriba El Xuebaoding, con 5.588 metros, es el punto más alto de la reserva y el origen del agua. El área protegida abarca 138.000 hectáreas, con una zona núcleo, una zona de amortiguación y una pequeña zona de transición. Bosque, pradera alpina y roca se apilan en franjas. En la reserva viven pandas gigantes, monos dorados y takines, aunque el itinerario de visita solo muestra una parte del hábitat. El valle es una ventana estrecha a un sistema montañoso mucho mayor.

Agua, tiempo y una fiesta Huanglong se incorporó a la red de reservas de la biosfera de la UNESCO en 2000 y también es sitio del Patrimonio Mundial. Los mejores meses para el agua no son necesariamente los más cálidos: el deshielo de primavera y la lluvia de verano modifican el caudal. En el extremo inferior del valle se alzan tres templos junto a la ruta, y el calendario local incluye el festival Munigou Zhuojin en el quinto mes lunar y una feria del templo en el sexto. Son ocasiones vivas, no espectáculos, y siguen el calendario lunar, no la temporada turística.