Jinshanling recorre 10,5 kilómetros por una cresta del condado de Luanping, Chengde, con cinco pasos, sesenta y siete torres y tres torres de señales. Los constructores Ming empezaron la obra en 1570. Su primer tramo se ha devuelto a algo parecido a su estado original; hacia Simatai, la muralla se deja a la intemperie.
Puning se terminó en 1759, cuatro años después de que los ejércitos Qing derrotaran a los dzúngaros. Sus salas combinan plantas chinas y tibetanas, y su pabellón principal guarda un Avalokiteshvara de madera dorada ensamblado con cinco clases de madera, de 110 toneladas de peso y más de veinte metros de altura.
Entre 1767 y 1771 el emperador Qianlong levantó un templo al norte de su palacio veraniego de Chengde, modelado sobre el Potala de Lhasa. Su plataforma roja, sus tejados dorados y sus terrazas blancas se construyeron para conmemorar dos cumpleaños imperiales y recibir a los enviados de las fronteras del imperio.
Los emperadores Qing dejaban Pekín cada verano para ir a un valle amurallado en Chengde, donde durante ochenta y nueve años se trazaron un palacio, lagos y una pradera. Fuera de la muralla se alzan los Templos Exteriores, construidos en estilos tibetano, chino y mixto para los huéspedes de la frontera del imperio. Juntos forman un solo bien del Patrimonio Mundial.