El templo Puning y el bodisatva de madera de Chengde
Puning se terminó en 1759, cuatro años después de que los ejércitos Qing derrotaran a los dzúngaros. Sus salas combinan plantas chinas y tibetanas, y su pabellón principal guarda un Avalokiteshvara de madera dorada ensamblado con cinco clases de madera, de 110 toneladas de peso y más de veinte metros de altura.