Las pagodas gemelas dan al templo Kaiyuan una silueta inconfundible. Desde lejos, sus niveles superpuestos parecen ordenar el cielo sobre las calles antiguas de Quanzhou. Al acercarse cambia la vista: las torres pertenecen a un conjunto de salas y patios, y la atención puede pasar de una silueta completa al corte de una figura de piedra.
Fundado en 686, Kaiyuan fue ampliado y reconstruido en épocas sucesivas. La historia del templo es más larga que la etapa marítima de las dinastías Song y Yuan por la que se reconoce el bien de Quanzhou inscrito como Patrimonio Mundial. Conviene recordarlo al recorrerlo. El lugar reúne distintos siglos en un conjunto religioso que sigue funcionando. Su fundación, sus torres de piedra, la disposición de sus salas y los materiales reutilizados en ellas no necesitan compartir una misma fecha para pertenecer al mismo templo.


