Las Ruinas de San Pablo son el muro frontal que subsiste de la iglesia de Mater Dei. Las obras comenzaron en 1602 y concluyeron entre 1637 y 1640; la fachada fue la última parte en terminarse. En latín, Mater Dei significa «Madre de Dios»; el nombre aún aparece sobre la entrada central y vincula la piedra tallada con su advocación original.
La iglesia y el Colegio de San Pablo, anexo a ella, formaban un complejo jesuita mucho mayor. Cuando un incendio arrasó el lugar en 1835, quedaron en pie el muro frontal, buena parte de los cimientos y los escalones de piedra. El nombre popular 大三巴牌坊 surgió más tarde, cuando los vecinos compararon la forma de la fachada con la de una puerta ceremonial china.





