La ficha nacional de patrimonio inmaterial describe fideos servidos en caldo claro con ternera cocida, cilantro, brotes de ajo y aceite rojo de chile. Un dicho de los maestros resume el cuenco en cinco colores: transparente, blanco, rojo, verde y amarillo; caldo claro, rábano pálido, aceite rojo, hierbas verdes y fideos dorados. Los detalles varían según el establecimiento, pero el caldo claro y los fideos recién estirados son la base del plato. La ubicación de Lanzhou junto al río Amarillo y al borde de la meseta de Loess conecta también este cuenco con una región de cereales, pastos y comercio.
Del diario
El caldo claro de los fideos de Lanzhou
Un cuenco de fideos de ternera de Lanzhou combina hebras estiradas a mano con caldo claro, carne, aceite de chile y hierbas. El oficio se incorporó en 2021 a la lista nacional china de patrimonio cultural inmaterial.
El cuenco y sus cinco colores
Un oficio que se puede ver
El oficio registrado sigue una secuencia: elegir y mezclar la harina, dejar reposar la masa, formar hebras y estirarlas hasta lograr el grosor pedido. Los comensales suelen escoger entre cortes redondos y planos, desde cintas anchas hasta fideos finos. El caldo requiere su propia preparación: carne y huesos se cuecen a fuego lento y la sopa se sazona para conservar su claridad. La ficha nacional de 2021 vincula la tradición moderna de los locales con el maestro hui Ma Baozi y su hijo Ma Jiesan, y registra su transmisión de generación en generación. El estirado es vistoso, pero la regularidad depende de la práctica repetida.
Un plato cotidiano de la capital
Los fideos de ternera de Lanzhou se comen por toda la ciudad, desde pequeños desayunos de barrio hasta calles concurridas cerca del río. Su historia se transmite mediante técnica y repetición, no a través de un único edificio o monumento. La ficha nacional reconoce un oficio centrado en Lanzhou y difundido más allá de la ciudad. Un paseo junto al río Amarillo después de comer permite entender la escala urbana: el río forma el valle y los locales alimentan a quienes viven y trabajan a lo largo de él. Es una especialidad local y, al mismo tiempo, una comida diaria.
