Un estromatolito no es el caparazón de un animal grande. Es una estructura laminada producida por la actividad de comunidades microbianas y la acumulación de sedimentos y minerales. Los tapetes microbianos pueden atrapar partículas; su actividad también puede favorecer la precipitación de minerales carbonatados. El crecimiento y la deposición repetidos construyen un registro de finas capas.
Las formas resultantes pueden ser cúpulas bajas o columnas. Una sección transversal puede mostrar laminaciones curvas sucesivas, mientras que una superficie erosionada quizá solo revele parte de la estructura. La evidencia importante no consiste simplemente en que una roca parezca redondeada. Está en la relación entre las capas repetidas y el proceso que las construyó. Identificar un estromatolito exige esa distinción, más que el parecido con un objeto conocido.