Qianshan: pinos, piedra y la forma de una montaña
Una grieta rocosa, un pino con nombre y una terraza bajo el tejado de un templo ofrecen tres escalas de Qianshan. Los campos de perales añaden una cuarta: la montaña también produce cosechas.
Qianshan, en Anshan, reúne varios paisajes bajo un mismo nombre: roca expuesta, crestas de pinos, conjuntos de templos y campos de perales alrededor de la montaña. Sus monasterios budistas y centros taoístas ocupan laderas y cornisas concretas, en lugar de un único recinto sagrado unificado. Una rendija de cielo dentro de una grieta rocosa, un salón adaptado a una terraza y una sucesión de crestas revelan escalas distintas de la montaña. Las comunidades religiosas han ajustado sus edificios y prácticas a ese terreno variado.
Una grieta rocosa, un pino con nombre y una terraza bajo el tejado de un templo ofrecen tres escalas de Qianshan. Los campos de perales añaden una cuarta: la montaña también produce cosechas.