Dos mercados, dos tipos de recado El Mercado del Agua de Yanji ofrece comida preparada y productos frescos; el Mercado del Oeste combina alimentos con ropa y artículos para el hogar. Cada lugar responde a un tipo distinto de recado. El puesto de salchicha de arroz de Wang Jingjie empieza antes del amanecer, mientras que Cui Yuanhe, vecino de la zona del Mercado del Oeste, compró abadejo seco para sus padres, que volvían del extranjero, antes del Año Nuevo lunar. Un mercado alimenta la mañana; el otro abastece una reunión familiar.
Sus edificios también cuentan historias recientes distintas. En julio de 2026, el Mercado del Agua dejó su antiguo emplazamiento junto al río Yanji y se trasladó al número 2599 de la calle Shenhua. El Mercado del Oeste, cuya historia comercial se remonta a la década de 1980, reabrió en 2019 en un complejo reconstruido de varias plantas. Estas historias de mercado siguen tanto a una vendedora cuyo negocio se mudó junto con sus clientes como a una compra doméstica elegida para una reunión concreta.
Wang Jingjie abre antes del amanecer Wang Jingjie empezó a vender en el Mercado del Agua en 2003. Un reportaje local cuenta que llega a las tres de la madrugada para preparar y empaquetar los productos y abre a las cinco. Sus primeros negocios incluyeron un puesto de cerdo, un local de salteados caseros, pasteles de arroz y kimchi. En 2018 se dedicó a la salchicha de arroz y creó un puesto especializado en esta especialidad de Yanbian.
La variedad de sabores creció junto con el negocio: el informe de 2026 enumera doce opciones, entre ellas la original, kimchi, cerdo en dados, maíz dulce, picante y pollo. Su puesto se convirtió en un pequeño taller de comida dentro del mercado, donde las pruebas repetidas y las nuevas combinaciones dieron forma a un tentempié familiar. Durante más de dos décadas, el mercado ha sido el escenario de un negocio que cambió junto con sus clientes.
El traslado cambia la forma del puesto Para 2026, el antiguo Mercado del Agua junto al río Yanji se había quedado pequeño y estaba expuesto a inundaciones. Wang recordó una crecida que sumergió su congelador y sus equipos. Su puesto exterior medía unos 20 metros cuadrados; el nuevo local que proyectaba tendría 120 metros cuadrados, con espacio para comer y atender al público más allá de la hora punta del desayuno.
El nuevo Mercado del Agua abrió el 19 de julio de 2026 en la calle Shenhua, a cerca de un kilómetro del antiguo emplazamiento junto al río. La primera planta se dedica a la comida, la segunda a los productos regionales y los vendedores de productos frescos siguen al aire libre. Más de 300 comerciantes con puestos de larga trayectoria se trasladaron al nuevo mercado, entre ellos Wang. Para ella, el traslado podría cambiar la jornada: según el reportaje, estaba previsto que el nuevo local abriera todo el día y añadiera servicio de comidas en el establecimiento.
La compra en el Mercado del Oeste tiene un destino El 6 de febrero de 2026, la periodista Zhai Yujia acompañó al residente de Yanji Cui Yuanhe por el Mercado del Oeste en vísperas del Año Nuevo lunar. Cui compró abadejo seco porque sus padres volvían del extranjero y les gustaba. Un paquete escogido en un mercado concurrido tenía un destino claro: la mesa familiar preparada para recibirlos.
En la cuarta planta, la zona de artículos de uso diario estaba adornada con coplas, caracteres de buena suerte y faroles. El reportaje pasa de los adornos festivos a la comida, la ropa y los artículos para el hogar, y luego se detiene en la elección del pescado de Cui. Su recado sitúa las compras del mercado dentro del calendario familiar: un alimento conservado que se compra por adelantado para una reunión y se lleva a casa entre los preparativos del año nuevo.
El Mercado del Oeste reúne muchos oficios en un edificio La historia comercial del Mercado del Oeste se remonta a la década de 1980. En 2015, los problemas de seguridad contra incendios de la estructura anterior llevaron a decidir su reconstrucción. El nuevo edificio empezó a funcionar a modo de prueba en octubre de 2018 y se inauguró oficialmente el 8 de enero de 2019. Un mercado con clientes y usos conocidos adquirió una nueva escala física.
Las plantas distribuyen verticalmente los distintos comercios: abajo, alimentos y productos agrícolas; encima, muebles, comedores, almacenes y cámaras frigoríficas, oficinas y espacios comerciales. Se puede ir de los productos frescos a los artículos de uso diario sin salir del complejo. El edificio moderno forma parte de la historia del mercado porque cambió la manera en que la ciudad albergaba una actividad pública de larga trayectoria, sin dejar de tener la compraventa en el centro.

