Una guía gastronómica regional de Qinghai de 2010 describe el ga mianpian como una masa blanda trabajada a mano. Se enrolla en una tira redondeada, se aplana y se divide en porciones pequeñas. Tras reposar un momento bajo un paño húmedo o una tapa, cada porción se presiona, se estira y se pellizca hasta formar un cuadrado pequeño que cae en agua hirviendo. La fuente dice que las piezas más cuidadas tienen el tamaño de una uña. Una mano estira la masa mientras la otra desprende cada trozo; así, las pequeñas piezas van llegando a la olla una tras otra.
Del diario
A pellizcos a la olla: las distintas formas del ga mianpian
Una guía gastronómica regional de Qinghai de 2010 describe una masa blanda que reposa y luego se pellizca en cuadrados pequeños para echarla al agua hirviendo. De ella salen varios platos.

A pellizcos a la olla
De la textura a la mesa
La misma guía enumera varias formas de convertirlas en comida. Una sencilla lleva verduras y cebolleta; la ternera o el cordero pueden saltearse antes de añadir la masa, o cocinarse primero en un caldo al que se incorpora después. Otros cuencos incluyen carne, fideos de vidrio, chile y brotes de ajo salteados, o poca sopa con pasta de judías. La versión clara no lleva carne ni aceite. La masa es la misma, pero el caldo, las verduras y el orden de cocción cambian el plato. Los trozos flotan en la sopa, pasan por una sartén abundante o absorben el sabor de las verduras y la cebolleta. Antes de reposar se untan con aceite y se colocan en un plato; se cubren con un paño húmedo o plástico durante unos diez minutos y luego se vuelve a estirar y pellizcar. La pausa separa el formado de la cocción.