Un reportaje del Gobierno de Macao cuenta unas 5.000 placas toponímicas en la ciudad. Fijados a esquinas y fachadas, estos pequeños letreros incorporan los nombres al paisaje urbano. Quien pasa los lee para orientarse; con el tiempo, las mismas palabras también conservan asociaciones locales, grafías antiguas y referencias a personas o lugares que de otro modo podrían pasar inadvertidos.
Del diario
San Ma Lo: el nombre de uso cotidiano
Las placas bilingües de Macao y el nombre coloquial San Ma Lo muestran cómo conviven las direcciones oficiales y las formas cotidianas de nombrar la ciudad.

Cinco mil formas de encontrar una dirección
Una ciudad que se lee en chino y portugués
Las placas con nombres de calles hacen visible el mapa bilingüe de Macao en una esquina o entrada de edificio. Algunos nombres conservan un sonido local: los residentes suelen llamar San Ma Lo a Avenida de Almeida Ribeiro, forma romanizada de su nombre chino. En una ciudad con unas cinco mil placas toponímicas, cada rótulo ayuda a orientarse y conserva los nombres con que se conocen los lugares en la conversación diaria.



