En la entrada del valle de Leba, en la orilla oeste del río Tongtian, una inscripción de ocho líneas aparece junto a una imagen budista. En 2024, investigadores de la Universidad de las Nacionalidades de Qinghai compararon sus letras con inscripciones del interior del valle. Identificaron tibetano antiguo y propusieron una fecha de comienzos del siglo IX.
La erosión, las grietas y las pérdidas condicionan lo que aún se puede leer. Los investigadores siguen los trazos conservados y los comparan con otros cercanos. La pared funciona como superficie de imágenes y como documento escrito.
