Las riberas fosilíferas de Jiayin ayudaron a situar el nordeste de China en la investigación sobre dinosaurios. Un descubrimiento posterior se puede seguir con especial detalle: en 1990, investigadores de la Escuela de Geología de Changchun, hoy parte de la Universidad de Jilin, y del Museo Provincial de Heilongjiang excavaron en Jiayin un esqueleto de dinosaurio hadrosaurio. La universidad describe el esqueleto montado como de seis metros de alto y once de largo, con alrededor del 70 % del hueso original. Una gran exposición comienza con huesos individuales recuperados de una capa concreta del terreno.
Del diario
Vida cretácica en Jiayin: fósiles junto al Amur
Jiayin se dio a conocer tras un hallazgo temprano de fósiles de dinosaurios hadrosaurios en 1902. Excavaciones e investigaciones posteriores identificaron una gama más amplia de animales del Cretácico superior, y convirtieron al condado en un punto de encuentro entre paleontología, conservación y educación pública.
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De la excavación al nombre científico
El estudio detallado del cráneo y otros huesos de aquel esqueleto en 1999–2000 llevó a los investigadores a reconocer un nuevo género y especie, Charonosaurus jiayinensis. Su nombre vincula la descripción científica con el condado donde se encontró el material. El trabajo contó con investigadores chinos y Pascal Godefroit, del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales. El descubrimiento y la identificación ocurrieron en momentos distintos: la excavación sacó los huesos a la luz; la comparación de su anatomía estableció su importancia científica.
Las capas que rodean los huesos
La investigación también estudia la roca que rodea los fósiles. En 2023, una visita internacional de campo examinó yacimientos en Wuyun Xiaoheyan, la granja forestal Taiping y la aldea Yong’an. El informe del condado describe trabajos sobre el límite Cretácico–Paleógeno y sobre fósiles de plantas, animales y huellas. La historia de Jiayin va, por tanto, más allá de un solo esqueleto: las capas sedimentarias conservan pruebas de cambios en la vida y los entornos cerca del final de la era de los dinosaurios. Las exposiciones del museo local acercan parte de ese largo registro a quienes no visitan los yacimientos.