Cinco temporadas de excavaciones identifican un santuario Baoma está cerca de Erdaobaihe, en el lado norte de Changbaishan, dentro del condado de Antu. Las primeras interpretaciones lo consideraban un asentamiento amurallado ocupado desde el periodo de Balhae hasta las épocas Liao y Jin. Las excavaciones de 2014 a 2018 cambiaron la identificación: los arqueólogos reconocieron el sitio como un santuario de la dinastía Jin, construido por la familia real para rendir culto a Changbaishan.

La nueva interpretación surgió al cartografiar los edificios y analizar conjuntamente los hallazgos. Un informe de la Universidad de Jilin de agosto de 2018 describió a diecinueve docentes y estudiantes trabajando en el yacimiento durante una ola de calor, mientras se acercaba a su término la construcción de una estación de campo. A lo largo de varias temporadas, los equipos trazaron plataformas, salas y conexiones entre edificios. Los registros de campo convirtieron la descripción general de «asentamiento» en un relato más preciso de un centro ritual real.

Las plataformas, los corredores y los desagües organizan el santuario Los informes de excavación describen plataformas de edificios, una terraza lunar, corredores cubiertos, caminos pavimentados con ladrillo, patios de guijarros e instalaciones de drenaje. Cada elemento organizaba el movimiento y el mantenimiento. Las plataformas elevadas definían las salas; los corredores unían edificios separados; los caminos pavimentados conectaban los patios; los desagües alejaban el agua del complejo arquitectónico.

Estos elementos revelan un recinto planificado, extendido por el sitio de montaña. La arquitectura formaba una secuencia de espacios, desde terrazas y patios hasta salones comunicados por corredores. La gestión del agua formaba parte del diseño tanto como el movimiento, un detalle práctico importante en un complejo construido en una ladera.

Los ornamentos del tejado conservan imágenes de los edificios Entre los hallazgos descritos figuran una pieza terminal de teja con un motivo facial, una figura kalaviṅga y porcelana blanca. Una pieza terminal se situaba en el borde de un tejado, donde su rostro o motivo decorativo podía verse desde abajo. La kalaviṅga —figura con forma de ave conocida en el arte budista— incorpora otra tradición visual al registro arquitectónico. La porcelana blanca añade a los fragmentos de arquitectura un objeto doméstico o ceremonial.

Estas piezas conectan los tejados desaparecidos con las plataformas que se encuentran debajo. Las formas de las tejas muestran cómo se remataba un tejado; las imágenes revelan qué motivos se escogían para exhibir; la porcelana apunta a objetos utilizados o depositados en el sitio. Junto con los ladrillos, los caminos y los desagües, los hallazgos permiten a los arqueólogos interpretar el santuario como un espacio construido con elementos tanto rituales como prácticos.

La corte Jin incorporó la montaña a un paisaje ritual real La dinastía Jin fue fundada por gobernantes yurchen, y su corte real convirtió Changbaishan en un foco de culto a la montaña. La descripción del Geoparque de la UNESCO identifica el santuario de Baoma como una construcción de la familia imperial; el informe de excavación de 2018 lo interpreta como un santuario estatal. Las plataformas, los patios y las salas dieron una expresión física a esa relación real en el lado norte de la montaña.

La historia de Baoma corresponde a este complejo concreto de la época Jin. La planta y los objetos excavados conservan el trabajo de construcción de un santuario patrocinado por la corte cerca de Erdaobaihe, dentro del condado de Antu. Ofrecen una capa histórica específica en un paisaje montañoso que ha tenido muchos significados distintos a lo largo del tiempo.