El 18 de septiembre de 1931, oficiales del ejército japonés provocaron una explosión en el ferrocarril cerca de Mukden, nombre entonces muy utilizado internacionalmente para Shenyang, y la emplearon como pretexto para actuar militarmente contra las fuerzas chinas. Los ataques dieron paso a la ocupación del nordeste de China. El Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente de la posguerra examinó detalladamente la planificación del incidente.
La fecha ancla el relato de la invasión que ofrece el museo. Sus monumentos exteriores pertenecen a etapas posteriores de esa historia: uno fue erigido por las autoridades de ocupación; el otro se creó como memorial moderno de la ruptura de 1931.
