Del diario

Jade de Niuheliang: importa dónde estaba un objeto

Una figura humana junto a la pelvis y un ave bajo el cráneo revelan por qué los registros de excavación deben acompañar a los objetos hermosos.

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Dos objetos, una tumba

Una figura de jade de Niuheliang está de pie con codos doblados y manos elevadas ante el pecho. El catálogo expositivo del Museo Nacional de China la registra como N16M4:4: localidad 16, tumba 4, objeto 4. Se encontró junto al exterior de la pelvis izquierda de la persona difunta, con la espalda hacia arriba.

Un ave plana de jade, llamada convencionalmente fénix, procede de la misma tumba. Estaba bajo el cráneo, con el anverso hacia arriba. Esas posiciones conservan información que una fotografía aislada de cualquiera de los objetos no aporta. La belleza es solo una parte de su identidad arqueológica; la colocación es otra.

El reverso útil de un objeto hermoso

El dorso del ave tiene huellas de corte y perforaciones emparejadas en forma de túnel. La figura humana presenta orificios comunicados alrededor del cuello. Estos pequeños rasgos conectan las formas terminadas con el trabajo de cortar, perforar, pulir y sujetar.

Los orificios permitían pasar cordones por el jade y vinculaban la forma escultórica con su fijación. Las marcas de corte del ave también conservan etapas de fabricación que el pulido no borró por completo. Las manos elevadas de la figura humana llevaron al catálogo a interpretarla como especialista ritual, aunque esa identidad sigue siendo una interpretación de la postura.

Jade y distinción

Hongshan es una cultura arqueológica extendida por una región mayor que Niuheliang. Las interpretaciones museísticas conectan su jade ceremonial con diferencias de rango y ritual organizado. La implicación no es simplemente que algunas personas poseyeran adornos caros. Se colocaban objetos seleccionados en las tumbas siguiendo patrones, haciendo de las relaciones entre cuerpos, materiales y espacio funerario parte de la evidencia.

Por ello, las exposiciones Hongshan reúnen varias tradiciones locales. El conocido dragón de jade en forma de C de Sanxingtala, Mongolia Interior, pertenece a esa comparación regional, no al conjunto de Niuheliang. Su lugar de hallazgo contrasta con las posiciones funerarias minuciosamente registradas de la persona y el ave de jade.

Una talla curvada de jade verde pálido tiene una gran abertura circular, un pequeño hueco en el cuello y manchas marrones en la superficie.
Como comparación, un cerdo-dragón de jade de la localidad 16 de Niuheliang, según la identificación de la autoridad patrimonial provincial.

Lugar de hallazgo y hogar actual

La persona y el ave de jade están en el Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Liaoning. Aparecieron en la exposición Hongshan de 2020 del Museo Nacional de China en Pekín, donde una selección regional de hallazgos conectaba objetos individuales con patrones más amplios de ceremonia y enterramiento.

Para estas dos tallas, el registro de excavación conserva una relación que las vitrinas no pueden reproducir: una estaba junto a la pelvis y otra bajo el cráneo de la misma persona. Su colección actual protege los objetos, mientras las posiciones registradas preservan su asociación con un enterramiento concreto de Niuheliang.

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Créditos y derechos de las fotografías
  1. Como comparación, un cerdo-dragón de jade de la localidad 16 de Niuheliang, según la identificación de la autoridad patrimonial provincial.Fuente: Liaoning Provincial Department of Culture and Tourism. No se indican el fotógrafo ni la licencia de la imagen. · Estado de los derechos desconocido Fuente de la foto ↗ Se conserva la proporción original. Las copias de visualización solo se reducen cuando es necesario, sin ampliación, recorte ni retoque.