Jingzhou: una muralla y la memoria de un general
La muralla que se conserva en Jingzhou y el recuerdo de Guan Yu reúnen las defensas construidas y los relatos de los Tres Reinos en distintas capas de una misma ciudad.
La ciudad antigua de Jingzhou está rodeada por murallas, puertas y un foso de notables dimensiones que aún se conservan. El ladrillo visible da cuenta de una historia de reconstrucciones, con importantes obras durante las dinastías Ming y Qing. Las puertas marcan los pasos entre las calles del recinto y la ciudad exterior, mientras que el foso dibuja otro límite visible de las defensas. La antigua capital de Chu y sus restos arqueológicos pertenecen a una etapa histórica anterior y se encuentran en otros lugares de la región de Jingzhou.
El tambor apoyado en tigres y enmarcado por aves es uno de los tipos de objetos más reconocibles de los enterramientos de Chu en la región de Jingzhou. Un tambor cuelga entre aves de largas patas posadas sobre tigres. El soporte convierte el instrumento en una composición de animales y equilibra las aves erguidas con los cuerpos bajos que las sostienen. Se puede apreciar primero por su forma, antes de conocer los nombres de las dinastías.
La muralla que se conserva en Jingzhou y el recuerdo de Guan Yu reúnen las defensas construidas y los relatos de los Tres Reinos en distintas capas de una misma ciudad.
La vieja ciudad amurallada de Jingzhou, donde una muralla de 1646 con 4.567 almenas encierra el santuario más antiguo de Guan Yu del país.
El museo fundado en 1958 en la calle Jingzhong, con 130.000 piezas, 553 de ellas reliquias nacionales de primera clase, y un cadáver de 2.000 años.