Un canal puede parecer un espacio vacío entre edificios. En Yangzhou conviene invertir esa imagen: el agua era una conexión de trabajo alrededor de la cual se organizaba el comercio. El Gran Canal y las vías fluviales de la sal vinculadas a él permitían desplazar mercancías por una región más amplia. Yangzhou se convirtió en centro de administración y comercio de la sal, con hogares mercantiles concentrados cerca de calles como Hexia y Dongguan. Un barrio ribereño era, por tanto, más que una dirección agradable. Situaba a una familia al alcance de las rutas y las instituciones que sostenían su negocio.
Observa la relación entre las antiguas calles comerciales y el agua antes de buscar una gran casa concreta. Esa relación facilita entender la prosperidad de la ciudad. El objeto importante es la red, no un único barco o puente.
