En 2018, los astrónomos iniciaron la búsqueda de un emplazamiento en Lenghu y midieron el aire de la montaña en vez de confiar solo en los mapas. Sus instrumentos registraron la estabilidad atmosférica, la nubosidad y el vapor de agua, factores que afectan la nitidez de un telescopio. El monte Saishiteng alcanza unos 4.200 metros. A esa altura, el aire más tenue y la menor cantidad de polvo pueden reducir algunas perturbaciones entre el telescopio y la luz estelar.
Del diario
Por qué los telescopios llegaron a Lenghu
Tres años de mediciones en el monte Saishiteng mostraron por qué una cresta desértica aislada podía servir para instalar un observatorio.

En busca de cielos despejados y estables
De la plataforma de medición al observatorio
La plataforma permitió comparar noches de distintas estaciones. Tras tres años, el equipo publicó resultados que situaban el lugar entre los sitios favorables para la observación óptica. La búsqueda fue ciencia de campo paciente: los instrumentos recogían datos, los investigadores regresaban para mantenerlos y las mediciones viajaban a Pekín para su análisis. La historia del observatorio de Lenghu comenzó con una pregunta sobre la calidad del cielo nocturno; las mediciones repetidas en una cresta remota dieron la respuesta.