En el xianzi de Mangkang, el músico puede integrarse en el grupo que baila. Un reportaje de 2024 describe a hombres que tocan el violín local llamado baiyang mientras guían un círculo de bailarines. Se compara con el erhu, aunque es más corto y grueso. La música no llega solo desde fuera: circula dentro del baile.
El mismo reportaje registra una actuación de agricultores y pastores del municipio de Naxi. Tsering Wangdu, su maestro, dirigió un ensayo cuyos participantes también pertenecían a la comunidad cercana. Tanto una actuación pública como un círculo social cotidiano se apoyan en conocimientos compartidos de ritmo y movimiento.
