Detrás y a la derecha de las Ruinas de San Pablo se encuentra un pequeño templo dedicado a Na Tcha, figura de la mitología china. El contraste es inmediato: cerca se alza la inmensa fachada de la iglesia, mientras el santuario concentra la atención en el callejón y el vecindario que lo rodean.
El templo data de 1888 y fue reconstruido en 1901. Estas fechas son muy posteriores al incendio que dejó en pie el muro de la iglesia. Su proximidad en el mapa no las convierte en una sola historia: representan tradiciones religiosas distintas que comparten un barrio urbano densamente poblado.




