Las vistas de Longji suelen centrarse en los bancales. El bosque también forma parte de la historia. La propuesta de patrimonio agrícola describe un mosaico de montaña donde se conectan bosques y bambú, aldeas, laderas cultivadas y cursos de agua. Los arrozales ocupan solo una parte de este conjunto. Los cultivos de secano y los espacios domésticos tienen otras necesidades, aunque desde un mirador parezcan próximos.
La secuencia que va del terreno arbolado al asentamiento y al borde de los campos, hasta los canales más bajos, muestra por qué los bancales dependen de toda la cuenca. Bosque, asentamientos y campos comparten la cuenca, por lo que la conservación supera el ámbito de cada parcela.



