Un motivo colorido puede imprimirse, bordarse o tejerse. Son formas distintas de trabajar, aunque al principio produzcan decoraciones parecidas. El brocado Zhuang de Jingxi se teje: el patrón se forma mediante la organización de los hilos, no se aplica simplemente sobre una superficie terminada.
La relación entre los hilos de colores y la base forma parte de la tela acabada. Cuando se permite tocarla, el derecho, el revés y el borde muestran cómo se sostiene esa estructura. Un patrón resulta de decisiones repetidas, y el tejido conserva sus huellas aunque el motivo sea reconocible de inmediato.
