En los cuentos de Hangzhou, Jigong llega con sombrero viejo y abanico roto. Detrás del personaje está Daoji, un monje de los Song del Sur nacido en Tiantai. Su memoria permanece unida a los templos Lingyin y Jingci.
Leyendas de Hangzhou
El monje del abanico gastado
Una túnica remendada, una risa fácil y atención para quien los demás pasan por alto.
En la misma ciudad · Hangzhou ↗Una figura conocida
A quién ayuda la risa
Jigong se detiene ante quienes tienen dificultades. Sus bromas desconciertan a los demasiado satisfechos de sí mismos. Después de la risa, quien no podía hablar encuentra sitio y el presumido pierde la última palabra. La ropa gastada deja ver una atención muy despierta.
Varias puertas abiertas
La montaña voladora y el pozo que trae madera son aventuras distintas. El mismo abanico las recorre con una ayuda inesperada. En Lingyin, su imagen y las pinturas de su sala dan una pausa a este personaje siempre en camino.

