Junto al Qiantang, Hangzhou cambia de escala. La otra orilla queda al otro lado de una gran lámina de agua y las torres se reúnen contra el cielo. Qianjiang New City ofrece una fachada fluvial contemporánea. Su City Balcony hace honor al nombre: parece un lugar donde toda la ciudad puede salir a respirar. En el lago, un sauce o un puente enmarcan la vista. Aquí, la mirada tiene espacio para viajar.
Una ciudad, muchas vidas
Una ciudad se abre al río
Más allá del lago, el agua amplia, la arquitectura contemporánea y los jardines públicos abren otro capítulo de Hangzhou.
Un horizonte más ancho
Entre los edificios
Al bajar la vista aparecen rosales bajo las torres de cristal. Los senderos y las terrazas abiertas dejan sitio para detenerse. Estos espacios públicos también cuentan la historia de la Hangzhou actual. La arquitectura se puede mirar de lejos, como una silueta sobre el agua, y después al ritmo de quien cruza una plaza o se para junto a unas flores. A esa segunda escala, la ciudad se vuelve cercana.
Cuando las ventanas guardan la tarde
La luz disminuye y la ribera cambia de textura. El cristal conserva los últimos colores del cielo; después se encienden los edificios. En Qianjiang New City, fuentes y fachadas iluminadas forman parte de la escena nocturna. El río sigue pasando a su lado. La antigua relación de Hangzhou con el agua continúa en un paisaje urbano nuevo. Una tarde junto al río permite verla crecer.



