El alumbrado público de Hong Kong se electrificó en 1967, pero cuatro farolas de gas de Duddell Street siguieron funcionando. La Oficina de Antigüedades y Monumentos las describe como los únicos ejemplares de su tipo que aún funcionan en la ciudad. Su importancia no es solo visual: en el centro de una ciudad que adoptó otra tecnología, una parte del antiguo sistema de iluminación todavía trabaja.
Del diario
Cuatro farolas de gas tras la electrificación
Tras electrificarse el alumbrado público de Hong Kong en 1967, cuatro farolas de gas de Duddell Street siguieron funcionando junto a las escaleras que conectan las laderas de Central.
En este distrito · Central y Western ↗
Una tecnología que permanece en la calle
Un objeto unido a la calle
Las farolas están junto a los escalones de granito y los muros de contención de Duddell Street. La pendiente pronunciada hace tangible la relación entre la luz y el tránsito a pie. No son objetos aislados en una vitrina, sino parte de un recorrido por Central. A pie de calle, conectan un paso urbano conocido con la historia de cómo Hong Kong iluminó sus espacios públicos.
Mantener también es conservar
Una farola de gas que funciona necesita cuidados, no solo admiración. Las cuatro sobrevivieron a la transición técnica de toda la ciudad y siguen en uso en la calle. Conectan la infraestructura cotidiana con el patrimonio cultural: cada vez que se encienden, una antigua tecnología de iluminación reaparece en la ciudad contemporánea.