Cao’an se apoya en las estribaciones de la colina Huabiao, en Jinjiang, dentro del municipio de Quanzhou. Su escala es modesta junto a los grandes conjuntos de templos de la ciudad, pero el relieve de piedra interior lo conecta con una historia religiosa que recorrió buena parte de Eurasia. La clave es una imagen sentada identificada como Mani, fundador del maniqueísmo.
La religión surgió muy al oeste de China y llegó a conocerse localmente como Mingjiao, la Religión de la Luz. En Cao’an, su presencia toma una forma material que puede resultar familiar a quien conoce la iconografía budista: una figura sagrada sentada con halo. Esa semejanza vuelve más interesantes los detalles. El objeto pertenece a un entorno donde se encontraron ideas religiosas y convenciones visuales locales, y donde reconocer una identidad exige atender a algo más que una silueta general.

