En el borde norte de Xining, Tulouguan ocupa la pendiente pronunciada de Beishan. Una descripción de 2010 de la estación de Qinghai habla de capas de roca roja y clara que se alternan sobre la ciudad. Las cuevas están excavadas en la ladera; la pagoda Ningshou se alza entre árboles cerca de la cima, mientras salas y edificios religiosos suben por la pendiente inferior. Los relatos históricos también usan el nombre templo de Beichan; Tulouguan identifica el recinto taoísta de la montaña.
La geología y la arquitectura forman un paisaje vertical: pared rocosa, entradas de las cuevas, cresta arbolada y tejados se superponen. Los edificios siguen la pendiente en vez de extenderse por un patio llano. Desde la ciudad, ese perfil escalonado convierte a Tulouguan en un referente del norte de Xining.


