Qocho, o Gaochang, se alza unos cuarenta kilómetros al sureste de Turpan, al pie de las Montañas en Llamas. La ficha del gobierno regional describe tres recintos: ciudad exterior, ciudad interior y ciudad palatina. La muralla exterior es casi cuadrada, unos cinco kilómetros de perímetro, y encierra unos dos millones de metros cuadrados. Es de tierra apisonada: base de unos doce metros de grosor, coronación a unos once metros y medio del suelo y contrafuertes salientes por fuera. Al oeste se registran dos puertas, y en una aún se lee la curva de una barbacana, el patio avanzado que impide llegar derecho a la puerta. Son cifras redondeadas de una ficha oficial, no un levantamiento nuevo. Bastan para mostrar que esto era una ciudad y no un fuerte con una aldea dentro.
Del diario
Alzada con tierra, no excavada
Qocho, al este de Turpan, levantó sus muros por capas de tierra apisonada y guardó tres recintos. Yar, la otra ciudad inscrita de la cuenca, fue excavada en su terraza.
Tres recintos de tierra
Lo que se alzaba dentro del muro
Dentro, el suelo se divide en barrios. El sureste y el sur llevan la zona de templos, y el bloque suroeste es el mayor: puerta, patio, sala principal y base escalonada de una estupa de varios niveles, con pinturas y figuras de Buda aún visibles en las hornacinas. Fuera de la muralla, al sureste y al noreste, la ficha señala terrenos leídos como talleres y puestos. Cerca del centro de la ciudad interior, un pequeño fuerte irregular guarda un edificio elevado de unos quince metros, llamado localmente fuerte del kan. El nombre es local y reciente; el edificio no. Lo que queda es un plano sobre tierra seca, que se lee por sus muros y no por sus objetos.
Lo contrario de Yar
Yar, al oeste de Turpan, se hizo al revés: se excavó hacia abajo en la terraza, se sacaron las habitaciones y los muros fueron lo que quedó entre ellas. Qocho se levantó: la tierra se apisonó en muros y las habitaciones se construyeron dentro. Ambas son componentes del corredor de la Ruta de la Seda inscrito en 2014, Yar como 1442-006 y Qocho como 1442-005. Dos ciudades inscritas en una cuenca, no dos vistas de un mismo sitio. Qocho entró en la primera lista nacional de protección publicada por el Consejo de Estado en 1961, y su vida va de un puesto fronterizo Han al abandono a comienzos de los Ming, más de mil quinientos años. Quien ha visto Yar sabe cómo se cava una ciudad. Qocho es la otra lección.
