Una tradición asociada a un lugar puede viajar con sus practicantes. La investigadora Liu Mengying documenta que, tras trabajar en la reparación del puente Yongji de Chengyang, Yang Shanren y otras personas expertas en construcción se trasladaron a Nanning en 1986 para levantar el proyecto de jardín de reliquias étnicas del Museo de Guangxi. La conservación en Sanjiang dio paso a un nuevo encargo en la capital regional.
El destino fue el Museo de Guangxi, una institución distinta del Museo de las Nacionalidades de Guangxi. Detrás de las formas arquitectónicas había constructores que trasladaban sus conocimientos a otro entorno, con otro público y propósito. La presentación pública del oficio se convirtió en un nuevo capítulo de su historia de trabajo.


