Empecemos por las patas. En la Mesa de Bronce de la Vaca y el Tigre, el gran buey se apoya en cuatro patas que también sostienen el objeto. El lomo se hunde y forma una superficie parecida a una bandeja. Bajo el vientre queda un espacio abierto, atravesado por un animal más pequeño. Lo que a primera vista parece una escultura es también una disposición de soportes, superficies y huecos.
La pieza de bronce se excavó en la tumba 24 de Lijiashan, en Jiangchuan, y hoy se conserva en el Museo Provincial de Yunnan. Una descripción basada en información del museo la fecha en el periodo de los Reinos Combatientes. Mide unos setenta y seis centímetros de largo y cuarenta y tres de alto: tiene tamaño suficiente para apreciar su construcción como un conjunto, pero sus detalles siguen estando cerca de quien la observa.






