El estrecho brazo de agua entre Xiamen y Gulangyu separa dos escalas de ciudad. A un lado se levanta una metrópoli portuaria en actividad; al otro, una red de calles y grandes casas acomodadas a una isla pequeña. Gulangyu, también escrito Kulangsu, se entiende mejor a través de esa relación. Su historia no comenzó cuando los visitantes descubrieron su arquitectura.
Dos fechas ayudan a aclarar la conocida expresión «asentamiento internacional». Xiamen se abrió como puerto por tratado en 1843; el asentamiento internacional de la isla se estableció en 1903. Describen distintas etapas de una transformación. El comercio, el poder diplomático y la migración llevaron nuevas instituciones y prácticas constructivas a un lugar que ya tenía habitantes chinos. La UNESCO inscribió el asentamiento histórico en 2017, reconociendo un paisaje formado mediante encuentros entre chinos locales, chinos que regresaban de ultramar y residentes extranjeros.
