Guangfulin se encuentra en Songjiang, al suroeste de Shanghái. Las excavaciones arqueológicas han revelado pruebas de asentamientos neolíticos y de épocas posteriores. El nombre «cultura Guangfulin» designa una cultura arqueológica regional identificada mediante restos materiales, entre ellos cerámica y vestigios de la vida cotidiana. Los hallazgos sitúan el lugar en la larga historia de comunidades que vivieron junto a los cursos de agua del bajo Yangtsé.
La arqueología rara vez ofrece un retrato completo de una localidad desaparecida. Proporciona fragmentos: la forma de un recipiente, una herramienta, una línea de cimentación, un hoyo o una capa de tierra. En Guangfulin, esas piezas permiten comparar cómo se fabricaban, almacenaban y usaban los objetos a lo largo del tiempo. Un fragmento de cerámica puede parecer modesto junto a un gran edificio, pero conserva pruebas sobre la arcilla, la cocción, la forma y las necesidades diarias. El lugar se comprende a través de estas pequeñas pistas materiales.

