Del diario

Bajo la torre del tambor

Las torres del tambor de Sanjiang combinan tejados emblemáticos con espacios protegidos para conversar, cantar, celebrar ceremonias y descansar.

Varias personas se reúnen en un patio junto a la torre del tambor de varios niveles de Chengyang.
Una reunión junto a una torre del tambor en Chengyang, Sanjiang, en una fotografía sin fecha.

La vida bajo el perfil del tejado

El tejado superpuesto de una torre del tambor se reconoce fácilmente en una fotografía. Su significado público resulta más difícil de entender si la imagen termina ahí. Un hito puede atraer la atención desde lejos, pero la función social del edificio sucede más cerca del suelo. La torre es a la vez un punto de referencia del asentamiento y un espacio que se experimenta a nivel del suelo.

Varias actividades, un lugar reconocible

Los reportajes regionales describen las torres del tambor como espacios para conversar, celebrar ceremonias, reunirse, entretenerse y descansar. La UNESCO también sitúa el canto formal en las torres del tambor en su descripción del Gran Canto dong, aunque menciona otros espacios para las actuaciones. Estas descripciones muestran un edificio cuyo significado no se agota en un evento programado.

Las entradas, la circulación y la relación de la torre con el entorno siguen siendo legibles cuando no hay ninguna actuación. Una reunión no tiene por qué estar abierta a la participación de personas ajenas; un edificio puede servir a la vida pública mientras las conversaciones siguen siendo locales.

Una forma antigua puede responder a un encargo reciente

La exposición fotográfica patrimonial de 2021 identifica la torre del tambor de Sanjiang en la plaza Duoye como una obra importante del maestro constructor Yang Siyu, encargada para las celebraciones del cincuentenario del condado autónomo.

La torre emplea un vocabulario arquitectónico que continúa vigente para una finalidad cívica moderna. Su entidad promotora, la ocasión conmemorativa, su constructor y su escala la distinguen de las estructuras aldeanas más antiguas.

Una alta torre del tambor de numerosos niveles se eleva sobre una plaza pavimentada de Sanjiang.
La torre del tambor moderna de la cabecera del condado de Sanjiang, en una fotografía sin fecha.

Un edificio y una tradición musical

La UNESCO inscribió el Gran Canto dong como patrimonio inmaterial en 2009. Los cantantes, los maestros y las ocasiones compartidas mantienen la música; las torres del tambor ofrecen uno de sus espacios de encuentro.

Mantener una estructura y transmitir un repertorio exigen formas de cuidado distintas. La torre ofrece refugio para una reunión y un lugar visible dentro del asentamiento; la enseñanza permite que la gente siga aprendiendo y cantando en común.

La torre dentro de su asentamiento

La torre del tambor se alza entre los caminos, las viviendas y los espacios abiertos del asentamiento. Sus entradas y recorridos conectan el interior protegido con el terreno que lo rodea.

Las conversaciones, las ceremonias, el entretenimiento y el descanso dan distintos ritmos a ese espacio. El tejado superpuesto se ve desde lejos; la función pública del edificio se despliega en el uso del espacio inferior.

Edificios de madera y mampostería rodean un patio de Chengyang con un toldo verde.
Patio de una aldea y frentes de tiendas en Chengyang, Sanjiang, fotografiados el 24 de junio de 2017.
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Créditos y derechos de las fotografías
  1. Rutger van der Maar · CC BY 2.0 Fuente de la foto ↗ Información de derechos ↗
  2. La torre del tambor moderna de la cabecera del condado de Sanjiang, en una fotografía sin fecha.Rutger van der Maar · CC BY 2.0 Fuente de la foto ↗ Información de derechos ↗
  3. Patio de una aldea y frentes de tiendas en Chengyang, Sanjiang, fotografiados el 24 de junio de 2017.Rutger van der Maar · CC BY 2.0 Fuente de la foto ↗ Información de derechos ↗