Dos patios, dos historias locales En 2024, un informe del departamento de Cultura y Turismo de Jilin incluyó las Tres Mansiones de Wula —Kuifu, Houfu y Safu— entre nueve lugares abiertos durante la Fiesta Nacional. El informe nombra tres mansiones, pero no describe reparaciones.
Otro patio que suele asociarse con la cultura manchú de Jilin se encuentra en el centro de la ciudad. Es la antigua residencia de Wang Baichuan, construida en 1932 y utilizada más tarde para el Museo Manchú de Jilin. Su disposición con dos patios separa un patio delantero, con la casa de entrada y las habitaciones laterales, de un patio trasero cuya vivienda principal daba a las alas laterales. Una puerta decorada con flores y un muro pantalla marcaban el paso entre ellos; un corredor cubierto conectaba las habitaciones. El museo ocupa esta casa urbana independiente, cuya historia es distinta de la de los recintos Sa y Hou de Wulajie.
Un plan de protección para toda la localidad En 2026, el gobierno provincial aprobó el plan de protección de Wulajie para 2024–2035 y pidió reforzar la protección y reparación de bienes culturales inmuebles y edificios históricos. La directriz abarca toda la localidad; no acredita reparaciones terminadas en ninguna mansión nombrada.
Un tambor y treinta y dos cascabeles de cintura La danza del tambor único de la Bandera Wula Chen Han forma parte de los ritos familiares de los linajes Chang y Zhang. El registro oficial del patrimonio dice que la familia Chang la llama «tambor único», mientras que la familia Zhang la llama «tambor Taiping». Quien baila lleva un tambor de mano y mueve la cintura para que choquen entre sí treinta y dos cascabeles colgantes. El tambor responde a su ritmo vivo y seco; los pies no dejan de cambiar el patrón.
El registro enumera distintos ejemplos de pasos: un paso arrastrado en forma de T, un giro en círculo, tres pasos cortos hacia delante seguidos de uno hacia atrás y pasos en el sitio. El movimiento empieza en los pies, pasa por la cintura y hace sonar los cascabeles; las manos responden golpeando el tambor. No es una danza del tambor anónima ni un símbolo genérico de la cultura manchú. Es una actuación con nombre propio, vinculada al rito familiar, y con sus objetos, recuentos y vocabulario de movimiento.