El pico Tianyou se alza al norte de la sexta curva del arroyo de las Nueve Curvas de Wuyishan. Su atractivo empieza con un sencillo cambio de perspectiva. Abajo, la roca y la vegetación interrumpen la vista. A medida que asciende la línea de visión, los fragmentos de agua empiezan a conectarse y el valle se entiende con más facilidad como un conjunto.
La experiencia consiste menos en alcanzar una cifra de altitud que en reconocer relaciones. Un acantilado que parecía bloquear el río se revela como un lado de una curva. Una franja de bosque se convierte en una ladera con profundidad. El arroyo adquiere un curso, en vez de seguir siendo una sucesión de superficies entrevistas entre orillas.

