El Palacio Qingning tiene cinco crujías de anchura, pero su entrada no ocupa la central. La puerta se abre hacia el extremo oriental. Esa pequeña asimetría cambia el funcionamiento del edificio: gran parte del interior se prolonga desde la entrada como un espacio conectado, en vez de dividirse limpiamente en habitaciones a ambos lados de un salón central.
El museo del palacio llama a esta disposición «casa de bolsillo». La imagen describe un plano con una abertura cerca de un extremo y un interior mayor más allá. Construido para Hong Taiji, el soberano que proclamó la dinastía Qing en 1636, Qingning era a la vez residencia real y escenario de ritos domésticos. Su exterior relativamente sobrio no basta para explicar esas funciones. La puerta inicia la explicación.
