En 2017, un reportaje de Tibet Daily presentó a Zhuoma Quzhen, vecina de la aldea de Tashi Zong, en el condado de Dingri. Su hogar de cinco personas llevaba mucho tiempo viviendo con ganado y ovejas al pie de las montañas, dedicado al pastoreo. La historia parte de ese ritmo antiguo: el sustento familiar estaba ligado al rebaño y al paisaje de altura al norte del Everest. El reportaje sitúa a la familia en Tashi Zong y recoge el momento en que surgió nuevo trabajo durante la temporada de escalada, sumando otra fuente de ingresos.
Del diario
Pastoralismo, caravanas de yaks y corredores de fauna
El relato de 2017 de una familia de Tashi Zong muestra cómo el trabajo estacional con yaks y la hospitalidad en tiendas convivieron con el pastoreo; un proyecto posterior restauró hábitats de altura en Dingri.
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Tiendas con té y alojamiento
Para cuando se publicó el reportaje de 2017, Quzhen y otros vecinos habían empezado a gestionar un conjunto de casas de té en tiendas cerca de la montaña. Cada tienda podía funcionar como pequeña posada y restaurante, servir té con mantequilla, té dulce y comidas, y ofrecer dónde dormir. Los yaks seguían trabajando: en marzo, antes de la temporada primaveral de escalada, las familias los llevaban hacia la montaña con suministros; más adelante podían transportar equipo de alpinismo. El conocimiento pastoril y el servicio a visitantes convergían en la economía de una misma familia.
El calendario estacional de las ascensiones
El reportaje sitúa entre marzo y octubre el periodo de mayor actividad. Al comienzo de la temporada, los vecinos instalaban las tiendas y preparaban las instalaciones; durante los meses siguientes, recibían a escaladores y otros visitantes. Los yaks también cumplían una función estacional como animales de carga. El artículo decía que las tiendas habían pasado de dos o tres a más de 50 y que la familia de Quzhen ganó más de 100.000 yuanes con el turismo en 2016. Son datos concretos de un hogar y un momento de la economía local registrados en 2017.
Praderas y un corredor restaurado
El paisaje pastoril de Dingri también es hábitat de fauna silvestre. Un informe de 2025 del departamento tibetano de recursos naturales describe el condado como dominado por praderas alpinas e importante para el antílope tibetano y el leopardo de las nieves. En 2023–2024 se restauraron 26 parcelas mineras abandonadas, con 94,37 hectáreas en total, a lo largo de las carreteras G318 y G219. En las laderas crecieron comunidades diversas de arbustos y hierbas; la agencia informó de una mejor conectividad para el desplazamiento de fauna. Los medios de vida y los hábitats comparten el mismo paisaje de altura.
