Los árboles y los muros del jardín cambian la manera de acercarse a un palacio. En Norbulingka no hace falta alzar la vista por la empinada masa arquitectónica asociada al Potala. La mirada cruza el terreno plantado y pasa entre edificios situados dentro del jardín. Un pabellón puede quedar parcialmente oculto por el follaje; un sendero o un tramo de agua se vuelve parte del acceso.
Norbulingka se desarrolló como residencia de verano de los dalái lamas en el oeste de Lhasa. Su historia incluye tanto el cambio de estación como el traslado de instituciones. El jardín no era solo un lugar para alejarse de la vida oficial: residencia, ceremonias y trabajo administrativo podían trasladarse allí juntos.
