En Nangqian, la sal comienza con la salmuera. Una propuesta de la Asamblea Popular de Qinghai de 2024 describe cómo los vecinos la conducen a eras preparadas; allí se asienta y evapora antes de que el concentrado se seque al sol. Después recogen los cristales a mano. La pendiente guía el agua.
El trabajo sigue un ritmo colectivo: transportar y verter la salmuera, secar y recoger la sal, y reparar las eras para iniciar otro ciclo.
