En noviembre de 2025, un reportaje del gobierno de Nyingchi describió el amanecer en el municipio de Bangxin, al que llamó tierra de las ollas de piedra. En la aldea de Zongrong, Wangjiu, un joven artesano monpa, apoya el cincel en un bloque de esteatita gris oscura. Tiene 28 años y, según la noticia, lleva siete u ocho aprendiendo a fabricar estas ollas. Caen pequeñas lascas mientras aparece poco a poco la curva del borde. El reportaje cuenta que las casas de la aldea en la ladera guardan piedra pendiente de trabajar y que el golpeteo de los cinceles resuena por el poblado.
La escena empieza con una persona ante una piedra en bruto, no con un recuerdo terminado. El recipiente se forma mediante golpes medidos y una práctica prolongada. Los años de aprendizaje de Wangjiu dan una escala concreta al trabajo de la mañana: un joven que mantiene vivo el oficio en su propia aldea.