Un sitio alto y cerrado plantea una pregunta práctica: ¿cómo se abastecerán de agua quienes viven dentro? El depósito excavado de Wunushan ofrece una respuesta material. El arqueólogo Li Xinquan lo describe como tallado en roca. Es una construcción distinta de un muro: retira material para crear un espacio capaz de guardar un recurso necesario.
El depósito pertenece a la misma imagen que viviendas y almacenes. Una posición montañosa solo era útil si podía sostenerse la vida dentro. Almacenar agua hacía del interior algo más que un lugar desde el que vigilar el entorno; ayudaba a hacer posible la ocupación. La cubeta tallada en roca vuelve visible esa exigencia práctica dentro del recinto defensivo.